miércoles, 15 de junio de 2011

Los libros...

Como no se han apuntado más de dos personas y además para distintos libros, no es necesario realizar ningún sorteo. ¡Qué mal he sabido vender el producto!
Por tanto, los libros quedan asignados de la siguiente manera:

  • "Va de mestres" => Rubén Pérez
  • "Luna Roja" => Rosa.
El libro de Francesc Torralba será donado a la biblioteca de mi ciudad. 
Rubén, como nos tenemos que ver en breve ya te daré el libro. Rosa, por favor, ponte en contacto conmigo ya sea a través del blog o de la mensajería privada del foro de CN y vemos como te lo hago llegar o si tenemos que quedar, o lo que sea. 
Saludos y me alegro mucho de dar una segunda oportunidad a estos libros gracias a vosotros!

sábado, 11 de junio de 2011

Regalo libros

Pues eso, tal como dicta el título he decidido regalar algunos libros. No es que me haya dado un arranque de generosidad imprevista ni nada de eso. Esta decisión de regalar libros surge de dos circunstancias. Una razón es la falta de espacio. Anhelo tener una extensa biblioteca personal y empiezo a tener dificultades para colocar los libros en casa (tampoco tengo tantos, lo que tengo es poco espacio). La otra razón es que estos libros que voy a regalar no me acabaron de convencer en su día, así que no creo que tenga demasiado sentido que se queden en mi estante robando el lugar a otros que quizá tengan mucho más que ofrecerme a nivel personal. Aclaro que no es que estos sean unos libros horrendos, malísimos, etc Simplemente es que a mí no me llenaron, no me dijeron nada especial y, bueno, que creo que entonces no tiene mucho sentido acumularlos. Quizá a mí no me han dicho mucho, pero puede que a alguno de vosotros le cambie la vida...quién sabe! Para gustos, los colores.
Había pensado en donarlos a la biblioteca, pero luego pensé que me haría más gracia hacerlo a través del blog. No sé, quizá es una frivolidad, pero me hace ilusión así.
Los libros son los siguientes:



"Va de mestres. Carta als mestres que comencen". de Jaume Cela y Juli Palou. Este libro no me disgustó, es solo que ya he leído otros similares. Es un compendio de pequeños textos que reflexionan sobre la actualidad educativa y sobre la profesión en general.



"El sentit de la vida"de Francesc Torralba.  Es un libro de carácter divulgativo (se lee muy fácil) que pretende reflexionar sobre el tránsito de las personas a lo largo de la vida y el sentido que en ésto hay.



"Luna Roja" de Miranda Gray. Trata  sobre el ciclo menstrual de la mujer y la influencia en su vida diaria.


¿Cómo voy a regalar los libros? Pues la idea es hacer un sorteo. Para participar debeis haceros seguidores del blog y escribir un comentario en este post, indicando qué libro os gustaría tener (uno o varios, haré un sorteo por libro). Sobre como recibir el libro, serían los ganadores quiénes correrían con los gastos de envío. Aunque, por supuesto, no me importaría quedar un día y dar el libro en persona (vivo cerca de Barcelona, llegado el caso podríamos concretar). No voy a asumir los costes porque lo quiero es desprenderme de unos objetos, y no quiero gastarme dinero en ello (no me lo tengais en cuenta, pero es que estoy en el paro!). Lo hago mediante sorteo porque creo que es una manera justa de repartirlo. Así pues, podeis escribir vuestros comentarios a partir de ya y hasta las 21:00 h de el miércoles 15 de junio. 
Por último, añadir que los libros están en perfecto estado. No notareis la diferencia con haberlos comprado en la librería, están realmente nuevos.

Mucho por hacer

Ahora que he acabado la carrera ( ¡ya soy maestra!) debería poder dedicar algún tiempo al blog, pero lo cierto es que la locura logística de los últimos meses han pasado factura, me encuentra tan feliz como agotada y la lista de cosas por hacer no se acaba nunca...

  • He de reorganizar el piso lo máximo posible ahora que estoy en casa. Cada verano lo hago a fondo, es la única manera de que sobreviva (más o menos) durante el resto del curso, pues somos todos un poco desordenados. Definir el uso de los espacios de manera clara y concisa nos ayuda bastante, aunque lo cierto es que con el paso de los meses esa definición se va difuminando. Esta semana reorganicé la cocina (lo que me llevó dos días), el armario empotrado de la entrada (que convertí en zapatero oficial y que espero sirva para quitarse los zapatos nada más entrar y mantener el suelo limpio durante más días) y el armario empotrado del pasillo (aprendí a doblar toallas de un modo más eficiente y ocupan como la mitad, con lo que gané espacio para otras cosas). Me falta básicamente el despacho, pero este me va a traer faena abundante, porque ahora mismo parece que ha pasado un maremoto por él y además (podeis entonar aquí la BSO de Tiburón)...lo tengo que pintar.
  • A parte de mis temas marujiles, también debo ponerme al día con la lectura. Durante el curso leo mucho, pero no me da tiempo a mirarme más atentamente algunos libros que me parecen muy interesantes. Son todos libros sobre educación, con las novelas no sé qué me ocurre, que últimamente no me apetecen demasiado...
    • "Libertad y límites. Amor y respeto" de Rebeca Wild. Me lo regaló el verano pasado una amiga y todavía no lo he acabado. Ayer lo retomé, empecé de nuevo y ya llevo como la mitad. 
    • "Les tècniques Freinet al parvulari" de Madeleine Porquet. Durante la carrera creo que no he profundizado demasiado sobre este autor, espero corregirlo un poco con esta lectura.
    • "Eduación infantil. Respuesta educativa a la diversidad" Gema Paniagua y Jesús Palacios. Este libro me lo he leído a pedazos y me han gustado todos. A ver si me lo leo entero de una vez y uno los retales.
    • "Loczy, escoltar als infants" de Judit Falk. Este me lo compré porque quiero subsanar mi ignorancia supina sobre Loczy y Emmi Pikler. ¿Cómo puede ser que en los tres años de carrera ni me los hayan mencionado?
Y bueno, pues creo que esto es más o menos toda mi organización logística para los siguientes dos meses. Verlo por escrito me ayuda a centrarme un poco más.

domingo, 22 de mayo de 2011

Jo sé quins són els valors guanyadors


No importa -encara que importa molt- que partits com Plataforma per Catalunya hagin aconseguit més de 65.000 vots a tota Catalunya. No importa, perquè vull creure que aquesta és una situació passatgera. No pot ser que la por i la ignorància s'instal·lin a casa nostra un cop més i que nosaltres els hi permetem. Això no pot tornar a passar. Els pares, les mares, els mestres, les mestres, els veïns i les veïnes que creiem en el respecte pels valors humans no permetrem que això passi. Aquest només ha estat un entrebanc, ha estat una ensopegada. La resta de la societat, ja siguem de dretes o d'esquerres, respectem a les persones. No és just parlar de PxC com un partit de dretes, perquè una cosa és ser de dretes i una altra cosa és ser fascista. PxC són fascistes i ho dic així de clar perquè potser gent que els han votat no se n'havien adonat. Aquest és un missatge pels electors que han permès a PxC obtenir representació (i per tant, finançament) en alguns ajuntaments: vostès han permès que els fascistes tornin a tenir certa quota de poder. Vostès han permès que persones que directament pressumeixen de xenòfobs i racistes sense cap mena de voluntat per dissimular tinguin accés al Plens Municipals. Vostès han fet que senti vergonya aliena. VERGONYA.
Però no m'amoina gaire, perquè sé que això és passatger. Sé que els valors de la tolerància, la solidaritat, la igualtat, l'amor i el respecte sobrepassen sempre als no-valors de la por, l'egoísme i l'ignorància. Potser la batalla l'hem perduda, però la guerra no. La guerra no l'hem perdut ni la perdrem mai, perquè nosaltres mai ens rendirem i no deixarem de lluitar per un món socialment més just, per un món on tothom hi tingui un lloc. Som molta gent els que creiem que un món millor és possible i no pararem fins aconseguir-ho.

LLIBERTAT, IGUALTAT I FRATERNITAT!!

sábado, 30 de abril de 2011

Hablar de conciliación familiar y mezclar churras con merinas

Cuando hablamos de conciliación familiar-laboral yo me imagino que estamos hablando de una mayor protección hacia la familia. Por lo tanto, de manera automática, me vienen a la cabeza un par de ideas básicas como serían las siguientes:
-Una baja maternal digna. Las actuales 16 semanas de baja maternal no solo no son suficientes, sino que son ridículas. Si partimos de la base de que la OMS recomienda un mínimo de 6 meses de lactancia materna la baja debería ser, en consecuencia, de un mínimo de medio año. Si además tenemos en cuenta que los bebés forman el vínculo materno-filial (que tan importante es para la estabilidad psicológica y emocional del niño y futuro adulto) durante su primer año, deberíamos considerar la posibilidad de que no es tan descabellado que esta baja se alargara un año.
-Acceder a excedencias que permitan estar al cuidado de los hijos durante los primeros años de vida. Se debería garantizar que esto no perjudicara a la categoría laboral de la madre y que pudiera acceder a cursos de reciclaje. Además, debería existir algún tipo de ayuda para estos casos. No, no me he vuelto loca. En otros países esto existe.

Mientras si a mí me dicen "conciliación" y pienso en esas dos cosas tan básicas que os acabo de mencionar, parece ser que cuando la OCDE da un tirón de orejas a España por la poca conciliación familiar que hay (y porque esto se traduce en bajas tasas de trabajo femenino y natalidad) el ministro de Trabajo e Inmigración Valeriano Gómez piensa en escolarizar a la población de 0 a 3 años. Pues bien, yo creo que aquí partimos de un error de conceptos, porque esto no es conciliación ni de casualidad. ¿Qué entiende este señor por conciliación? ¿Casas vacías porque todos están en la empresa o bien en la escuela? Vamos apañados si este es el llamado "hombre de los sindicatos", una persona que supuestamente es defensora del estado del bienestar. Con defensores así, no necesitamos detractores.
Ahora bien, vayamos por pasos. Es evidente que este señor se está refiriendo a hacer público ( y por lo tanto, gratuito) el sector educativo de 0 a 3 años. Y aclaro que esto no me parece mal. Pero lo que no puede ocurrir es que cuando desde todos los sectores pedagógicos se habla de que es necesario una remodelación urgente del modelo de 0 a 3 años ya que es completamente contraproducente que un bebé esté una jornada laboral completa en un centro de estas características, venga este señor y proponga lo que ha propuesto. Se empieza a hablar de espacios familiares, donde puedan reunirse las familias, ofreciendo a sus bebés un entorno estimulante y de socialización, en el que estén como mucho 2 o 3 horas, y con los padres delante siempre que sea posible (sobretodo cuando son más pequeñines). Mientras los expertos en educación infantil comienzan a ir en esta dirección, el señor Valeriano Gómez plantea una escolarización como medida de conciliación, es decir, el niño en la guardería y la madre en la empresa.
Pues bien, yo exijo una rectificación inmediata del señor ministro en este sentido. No puede concebir una conciliación familiar y laboral desde esa perspectiva, en la que los derechos de las madres, de las familias y, sobretodo, de los bebés no han sido contemplados.
Por este motivo he creado una página en Facebook. Si os apetece, me gustaría que os apuntarais. Se llama "Exijo una rectificación del ministro de trabajo Valeriano Gómez" y el link es éste: http://www.facebook.com/pages/Exijo-una-rectificaci%C3%B3n-del-ministro-de-trabajo-Valeriano-G%C3%B3mez/211675672189814

viernes, 22 de abril de 2011

La recomanació per Sant Jordi: "Qualsevol nit pot sortir el Sol"

Ahir vaig anar a comprar al Nou Rals (la meva llibreria de referència) els llibres que regalaré enguany. No em podia creure la petita meravella que vaig trobar per la Júlia, i tant em va agradar que he decidit escriure aquesta entrada per fer-vos la recomanació, per si encara esteu a temps de comprar-lo de cara a Sant Jordi. És un conte preciós anomenat "Qualsevol nit pot sortir el Sol", basat en la fantàstica cançó del cantautor intergal·làctic Jaume Sisa. Fins i tot ve amb el CD. Les il·lustracions són una petita joia, i crec que val molt la pena. Amb aquest conte estem fent cultura i estem introduint als més petits en un món poètic que ben segur els captivarà. Per si encara queda algú que no conegui la cançó, podeu clicar aquí i veure un vídeo molt maco que algú ha fet per penajar-lo a Youtube. Realment jo vaig al·lucinar amb que aquest vídeo fós amateur, perquè crec que el mateix Jaume Sisa hagués estat molt content de que fós el videoclip oficial. Realment hi ha gent pel món amb molt de talent!

jueves, 21 de abril de 2011

Torrijas

Si mi hija y yo estamos en casa juntas, como viene sucediendo estos días de Semana Santa, es muy raro que no nos acabemos liando en la cocina. Esta mañana Júlia me ha dicho que quería desayunar torrijas. Los años anteriores no le habían gustado demasiado, yo creo que no le convencía la textura. Por suerte el paladar es algo que va madurando y hace un par de semanas me robó una torrija de la bandeja que preparé para llevar a un cursillo y se quedó encantada. Tanto le gustaron y tanto se le quedó el nombre que incluso a las rosquillas que hicimos el otro día las llamaba "torrijas...ay! rosquillas!".  Pues esta mañana he accedido a su petición y hemos hecho torrijas. Os cuento como las hacemos nosotras en casa.

INGREDIENTES
-Pan del día anterior. Sé que hay gente que compra un pan específico para hacer torrijas, pero yo no. Yo uso el que me haya sobrado del día antes, que suele ser tipo baguette.
-Leche.
-Una ramita de canela y canela en polvo.
-Un poco de piel de limón.
-Huevo
-Azúcar.
PROCEDIMIENTO.

Se calienta un poco de leche en un cazo, añadiéndole la ramita de canela, la piel de limón y un poco de azúcar (no pongáis demasiada). Mientras se calienta cortamos en rebanadas un poco gorditas el pan duro y lo colocamos en una fuente profunda. Cuando la leche está caliente, sin que llegue a hervir, la retiramos y la echamos por encima de la fuente donde hemos puesto el pan, procurando que todos los trozos se empapen bien. Batimos un huevo (o dos, depende de la cantidad de pan que tengamos) y preparamos una sartén con aceite (que se vaya calentando). Entonces con cuidado de que no romperlas, vamos rebozando las rebanadas de pan en el huevo y friendo posteriormente. Luego las colocamos sobre un papel de cocina, para que absorba el exceso de aceite. Cuando las hayamos frito todas podemos espolvorearlas con azúcar y canela en polvo o rebozarlas en un plato donde habremos mezclado previamente el azúcar y la canela, todo depende de lo golosos que seamos.
Las torrijas han de quedar doradas por fuera y muy jugositas por dentro. Es una bomba calórica, así que os recomiendo que las hagais el día que tengais visita. Yo, sin duda, le regalaré unas cuantas a mi vecina, no puede ser tanto dulce en una misma semana.
Por cierto, la foto no es mía. No encuentro el cargador de la cámara, así  que he buscado por Google y creo que a nosotras nos han quedado bastante parecidas.

sábado, 16 de abril de 2011

Rosquillas de Semana Santa

Hoy es nuestro primer día de vacaciones de Semana Santa y hemos empezado a tachar cositas de la larga lista de tareas pendientes. Una de ellas ha sido hacer las típicas rosquillas de anís características de esta época del año. Nos hemos pasado media mañana amasando, haciendo circulitos, etc...pero han quedado riquísimas y ahora tenemos rosquillas para un regimiento. Nos han salido cuatro bandejas como las de la fotografía, que repartiremos esta tarde con la familia. Esa es una de las mejores partes de hacer repostería, el poderla regalar. Me encanta y me gusta transmitir este gesto a Júlia. Creo que es bonito regalar algo que te ha costado trabajo hacer, es un gesto de amor hacia la otra persona.

Por si os interesa  hacer estas ingentes cantidades de rosquillas, los ingredientes y cantidades empleadas han sido las siguientes:
-1 kilo de harina
-5 huevos
-2 vasos de azúcar (un vaso de estos normales, tipo de los que viene la nocilla)
-el zumo de una naranja
-2 sobres de levadura tipo Royal
-1/3 de una terrina de margarina tipo tulipan.
-3 dedos de aceite (en el mismo vaso de antes)
-un chorrito de brandy
-anís en grano (al gusto, yo pongo bastante)
-azúcar para rebozar las rosquillas
-harina para ayudarte a amasar (para manchar manos y superficie a trabajar).
-aceite de oliva (para freír)

Mezclamos todos los ingredientes en un bol grande y amasamos hasta que quede todo suelto, bien ligado. Dejamos reposar unos quince minutos y nos ponemos a la faena. Hacemos la forma de las rosquillas. Os aconsejo que las hagáis pequeñas, porque al freírlas crecen bastante. Yo nunca me acuerdo y luego parecen donuts más que rosquillas. A continuación, las freímos en abundante aceite de oliva. Cuando estén tostaditas las retiramos a un plato con papel absorbente.  Para acabar, las rebozamos con azúcar y las dejamos enfriar antes de empezar a comerlas. Por cierto, según mi madre si las guardamos en una lata o una bolsa de plástico bien cerrada, duran muchos días. Yo no lo sé de primera mano, porque a mí nunca me han durado tanto tiempo, ya que nos las comemos antes...
Estos roscos me recuerdan a mi abuela Isabel. Un besito para ti, yaya, estés donde estés. Pásate mientras dormimos, que te he guardado un par de rosquillas. 





sábado, 9 de abril de 2011

Jornada sobre la sexualidad femenina

Ayer asistí a unas jornadas sobre este tema. Estuvimos hablando sobre nuestros órganos reproductores  y sexuales de forma clara, desmontando algunas ideas preconcebidas y profundizando sobre ellos y sobre nuestra relación con ellos. Meditamos y reconectamos con nuestro útero, dejándolo "cantar" a través nuestro. Fue quizá una experiencia inolvidable, sentir esa comunión con una misma y con las demás. Un grupo de mujeres, en círculo, dejándose llevar por el movimiento, por el sonido, por las visualizaciones ... La sala se llenó de energía, el pudor desapareció, más de una lloramos embargadas por la emoción de lo que se estaba viviendo. Fue un akelarre en toda regla. Mujeres, energía, poder femenino. Conectadas con nuestro propio yo físico, con nuestra animalidad, con nuestro cuerpo holístico y con la naturaleza, la vida y el amor transgeneracional de las mujeres que nos han precedido.
Fue una primera experiencia asombrosa, un primer aproximamiento a este mundo de la meditación y  la ceremonia. Desde ayer me siento poderosa y tranquila conmigo misma.
Si os interesa saber más sobre esta iniciativa, podeis pinchar aquí.

sábado, 2 de abril de 2011

Un llibre de poesia per el mes d'abril

Aquests dies he conegut el recull de poemes "Poesies amb suc". És una antologia de poesia per a infants realitzada per en Miquel Desclot i trobo que està força bé. Així que de cara a Sant Jordi és un bon regalet a fer-se a un mateix. En el meu cas, m'he adavantat a Sant Jordi i avui m'he fet amb un exemplar. La única pega que li veig és el preu, uns 30 €, que trobo excessiu.

Comentar també que quan he anat a la llibreria li he dit a la Júlia que podia triar un conte petit i endur-se'l a casa. Doncs m'he trobat amb que tot el que triava feia referència a Disney, Hello Kitty, Bob Esponja i similars. Argumentant que aquests contes són avorrits ( i és que és cert!) i que, a més, ja coneixíem les històries perque les veiem per la tele (a casa no som antitele i li deixem veure dibuixos) ha triat un conte d'una fada que viu en un parc. Es diu "La Perla i els ratolins entremaliats". Tot i que jo no estava gaire convençuda  de la compra he hagut de cedir, perque al cap i a la fi és el seu conte i l'ha de triar ella. Després m'ha sorprès perque la història té principi, nus i desenllaç i tampoc està malament del tot (tampoc és cap virgueria, però al menys té un fil argumental). Però vaja, tot això per dir que caram amb el marketing dels dibuixos de la tele, perque una cosa és que vegi els dibuixos ( i li deixo fer, perque recordo perfectament que a mí també m'agradaven quan era petita) i una altra cosa és que totes les joguines i, fins i tot, els contes girin al voltant dels mateixos personatges estereotipats de la TV... Trobo que és un empobriment cultural i del joc imaginatiu terrible.
Edito para decir que he descubierto que hoy es el Día Internacional del Libro Infantil. Vamos, que la entrada ha venido ni que pintada!! Parece ser que es así porque se commemora la fecha de la muerte del gran (GRANDÍSIMO) H. C. Andersen.

viernes, 1 de abril de 2011

... y premio

Bueno, ya no puedo decir que nunca me toca nada. Henar, del blog La tiza mágica me ha concedido este premio. Estos premios funcionan un poco como una cadena, siendo una especie de reconocimiento entre bloggers. En este caso, al recoger el premio se adquiere el compromiso de explicar 7 cosas sobre uno mismo y de hacer entrega de éste a otros 10 bloggers. Empecemos por lo primero:

  1. Tengo un problema con los despertadores. Cuando los escucho los apago una y otra vez (modo repetición) hasta que logro levantarme. Puede pasar más de media hora. El caso es que cuando me levanto no lo recuerdo, pues lo hago absolutamente dormida.
  2. Formalmente no creo en Dios, pero en momentos delicados me sorprendo a mí misma rezando (o intentándolo, ni siquiera me sé entero el "Padre nuestro")y encendiendo velas. Una parte de mí quiere que haya lago más, supongo.
  3. Soy muy curiosa. Me gusta mucho aprender de casi todos los temas. Cuando no sé la respuesta de algo que me interesa me pongo muy nerviosa y me duele la barriga hasta que lo descubro(entonces se me pasa el dolor).
  4. Me encanta la gente. Creo que las personas suelen ser buenas y comprendo los motivos por los que a veces nos portamos mal (¿quién no ha sido malo alguna vez?).
  5. Hablo y canto sola en voz bajita por la calle, cuando creo que nadie me ve (pero lo cierto es que al final alguien sí me acaba viendo). Me imagino situaciones increíbles y las vivo bastante intensamente, es como soñar despierta. Es que ir de un sitio para otro me resulta aburrido y estoy segura de que no soy la única que hace estas cosas extrañas, porque yo también he pillado a gente intentando disimular lo que hacían...
  6. Ya lo comenté en el post del sueño que tuve, pero tengo un miedo irracional a morir devorada por un cocodrilo, por un tiburón, una orca...o cualquier otro bicho que se mueva rápido en el agua.
  7. Mi perro Homer se murió hace unas semanas. Pues hay veces que le digo cosas bonitas, porque pienso que si por lo que sea él me escucha debe ser muy triste que no le digamos nada. Soy un poco excéntrica, lo sé, pero me siento mejor si lo hago así.
Y bueno, eso es todo. Como veis he decidido contar cosas que uno no suele ir diciendo por ahí, pero es que sino el juego no tiene gracia.
 A continuación, voy a romper un poco las reglas del juego y solo voy a conceder el premio a una blogger que es la siguiente: http://cosetesdenores.blogspot.com/ ¡Que lo disfrutes!


domingo, 27 de marzo de 2011

Francesco Tonucci y la Ciudad de los Niños

Francesco Tonucci, también conocido como Frato en su faceta de ilustrador.

El pasado 12 de noviembre tuve la suerte y el placer de poder acudir a una conferencia donde el gran Tonucci habló sobre su conocido proyecto "La ciudad de los niños". Durante la charla, Tonucci partió de la frase de un niño de 5 años que decía que "si los adultos no escuchan a los niños, van a tener líos gordos". A partir de esta premisa, el pedagogo reflexionó sobre cómo la generación actual de adultos estábamos destrozando nuestro entorno, siendo la primera generación que en lugar de sacrificarse por el futuro de nuestros hijos les estábamos robando su futuro  pan del plato. En reacción a este despropósito, Tonucci nos recuerda que los jóvenes rechazan la sociedad instaurada con actitudes destructivas e incluso autodestructivas. Puso como ejemplo el fenómeno de los jóvenes japoneses que se aíslan en sus dormitorios, anteponiendo una vida virtual a una vida real, y saliendo solo de estos para suicidarse en grupo. Solo durante el año pasado, en Japón hubieron 34.000 suicidios (yo este dato, que me pareció elevadísimo, no lo he encontrado,pero fue el que dió). Tonucci reflexionaba diciendo que siempre podemos decir que la sociedad japonesa es distinta a la nuestra, que son "raros"...pero nos recuerda que hace unos años se decía lo mismo de la obesidad infantil de EEUU, y es algo que ya hemos empezado a padecer.
Tonucci afirma que para educar a un hijo es necesario ofrecerle un entorno adecuado. Sin embargo, las ciudades que estamos ofreciendo a nuestros hijos son lugares inhóspitos. Son ciudades diseñadas para satisfacer y acomodar al modelo de "adulto hombre y trabajador". Si uno pregunta a un niño como debe ser una ciudad, el niño piensa en todo el mundo. No olvida a nadie. En cambio, los adultos tuvimos al oportunidad de reconstruir nuestras ciudades después de la II Guerra Mundial, y tuvimos el descaro de repetir el mismo error y construir ciudades pensadas solo para el llamado "adulto hombre y trabajador". Si uno lo piensa detenidamente, es vergonzoso.
Encontramos en nuestras ciudades señales que nos advierten: "Peligro, niños" de igual modo que nos advierten "Peligro, piedras" o "Peligro, vacas". ¿Son los niños un problema en nuestra sociedad? ¿Nos molestan, nos agravian?

No podemos obviar lo que la ciencia se empeña en demostrar una y otra vez: los primeros años de nuestros hijos son los más importantes, pues condicionan el resto. Estos primeros años no suceden en la escuela, suceden antes... sin libros de texto, sin maestros, sin metodologías, ... solo JUGANDO. Hoy en día podríamos asegurar que los niños juegan mucho, pero no es cierto. Hacemos un gran esfuerzo económico para que "jueguen": juguetes caros y abundantes, actividades extraescolares (habla incluos del síndrome de la madre taxista), etc... Siempre bajo la vigilancia de un adulto. Pero eso no es jugar. No se puede acompañar al niño mientras juega, él debe hacerlo libremente. Para el niño jugar es placer, y el placer es algo incompatible con la vigilancia externa (sino pensemos en los placeres adultos). El niño de hoy en día está bajo constante vigilancia, porque la sociedad insegura que hemos creado así lo requiere. Para poder crecer de forma plena, el niño necesita jugar libremente, explorar, correr riesgos y asumir el reto de superarlos, poder elegir los amigos, vivir el placer de la sorpresa... Todos estos factores desaparecen cuando el juego está controlado, si hay un adulto presente no hay posibilidad de vivirlo. La ausencia del adulto es una condición indispensable del juego. Si no permitimos que los niños asuman pequeños riesgos, el deseo por lo prohibido crecerá y asumirán esos riesgos cuando tengan suficiente autonomía para salir de casa (durante la adolescencia). Como todo esto vendrá de lejos, será una explosión y las consecuencias serán peores (Tonucci lo relaciona incluso con el gran número de accidentes de tráfico que tiene la gente joven; cree que buscan vivir esos riesgos que no pudieron asumir de niños).
 Los niños tienen el derecho de poder salir a la calle para jugar, pero nuestras ciudades no están pensadas para ellos y esto no es posible. El proyecto "La ciudad de los niños" trata de enmendar este error. El pedagogo nos remite a la frase de una niña de 10 años que dice que "la culpa de todo es de los adultos, hay que limitar su poder".  Los niños pueden ayudarnos. Es necesario hacer una ciudad para todos, también para ellos. Sus ideas, sus opiniones son válidas y necesarias. La carta de derechos de los niños dice que estos tienen derecho a expresar su opinión cuando se toman decisiones que les afectan. Tonucci se pregunta entonces qué ocurre, por qué algo que se ha reconocido como derecho fundamental de los niños es ignorado reiteradamente por nuestra sociedad.
Volviendo al tema de la movilidad, Tonucci nos recuerda que ésta debiera ser un patrimonio de los niños. Sin embargo, esto ha desaparecido. Nos remite a los estudios que Illman realiza cada 20 años, para comprobar el número de niños de 6 a 10 años que van solos a la escuela en Inglaterra. Los datos son los siguientes:
  • 1970: van solos a la escuela el 90%.
  • 1990: van solos a la escuela el 10%.
La cifra de este año 2010 está todavía en proceso de contabilización, pero seguramente sea inferior a la de 1990. Tonucci, en su proyecto "La ciudad de los niños", propone las llamadas rutas escolares. En estas rutas escolares se implican personas de referencia, como por ejemplo, los dependientes de las tiendas que se encuentran en el camino hacia la escuela, comprometiéndose a ayudar a los niños que vean en apuros y, en definitiva, a vigilarlos un poco. También el suelo de las aceras los niños encontraran señas de como llegar al colegio, para que no se despisten. De hecho, en Barcelona esta experiencia se lleva a cabo desde hace unos años.
Tonucci recuerda las palabras de un niño de Rosario, que decía. "Los adultos deben ayudarnos, pero de lejos". En definitiva, los niños deben ser ciudadanos y sus padres no deben convertirse en sus guardaespaldas, simplemente deben hacerse cargo de ellos.
Tonucci relaciona además la salud infantil con la movilidad. ¿Cómo evitar que los niños pasen horas frente a la pantalla? Pues dejándolos salir a la calle. No los dejamos bajar  porque lo consideramos peligroso, pero según Tonucci es peligroso porque no hay niños en la calle. Nuestros países son sustancialmente seguros, no merecen el miedo que les tenemos. Nos habla de una experiencia en un barrio marginal de Buenos Aires. En este barrio la propuesta de la ruta escolar tuvo mucho éxito (los vecinos y comerciantes se implicaron mucho). Desde que se puso en marcha la propuesta, ante la presencia de los niños en la calle los delitos han bajado un 50%. Según Tonucci, esto demuestra que delante de los niños nos comportamos mejor y somos mejores personas.
Por otra parte, en las ciudades es urgente que se comience a aplicar una política de juego y espacio urbano distinta. Se debe compartir el espacio entre los coches y los niños. Tonucci reza diciendo: "Por favor, ¡ por lo menos respetemos a nuestros hijos tanto como respetamos a nuestros coches!". Los parques son espacios artificiales. Para un rato están bien, pero no tienen los matices suficientes como para considerarlos espacios ricos en estímulos. Todo el espacio urbano debería ser compartido, ¿o es que acaso nos molestan los niños? Ir al parque es como ver la misma película todos los días.
Por último, Tonucci nos recuerda que por cada dólar invertido en la infancia, el beneficio para la sociedad es de 7 dólares. Si invertimos en la infancia, tendremos una sociedad mejor para todos.
 Para acabar, Tonucci nombra los tres sectores de inversión en los que deberían trabajar las administraciones públicas y que serían un gran beneficio para los niños y, por lo tanto, para la sociedad:
- amamantamiento natural: es crucial que los niños disfruten de sus madres al 100%.
-movilidad: para crecer sanos los niños deben poder jugar libremente.
-garantizar el acceso a una escuela infantil de CALIDAD donde se les permita jugar.

Después de escuchar a Tonucci, uno tiene la sensación de que todo lo que dijo es OBVIO... entonces ¿porqué no se hace?


Dar las gracias

Hoy quiero dar las gracias a diez personas que hay en mi vida y a las que no les suelo decir lo que siento.

  1. Gracias a mi madre, por respetarme, ayudarme tanto tantísimo y no pedir nada a cambio.
  2. Gracias a mi marido, por estar simplemente a mi lado.
  3. Gracias a mi hija, por decirme cada día que me quiere.
  4. Gracias a la Familia Pinilla y la Familia Padilla, por ejercer de mi familia aún sin serlo realmente.
  5. Gracias a mi padre, por ser tan pesado y seguir dándome besos.
  6. Gracias a Rubén y a Sara, por ser tan sinceros y tan cercanos.
  7. Gracias a Anna Ollé, por ser.
  8. Gracias a las chicas del foro rosa, por el compañerismo que demuestran día a día.
  9. Gracias  a mi suegra, por estar siempre disponible.
  10. Gracias a mi hermana, por ser mi hermana.
Al final no han sido solo diez personas, pero hay tanto que agradecer que no me cabía en solo diez pasos. GRACIAS.

jueves, 17 de marzo de 2011

Sueños que se repiten a lo largo de la noche

Esta ha sido una noche muy larga. Empecé soñando que estaba con mi madre, mi hermana y mi hija bañándonos en el mar Mediterraneo. Estábamos en un banco de arena por lo que el agua no cubría y aunque estábamos cerca de la orilla, había un trocito a nado. Yo llevaba a mi hija en brazos todo el tiempo. Lo estábamos pasando bien y entonces vimos que se aproximaba a nosotras una orca. Sí, una orca. Y al principio nos hizo ilusión. La orca nadaba en círculos a nuestro alrededor y nosotras la contemplábamos fascinadas por su inmensidad y su belleza. Pero entonces, de repente, recuerdo que hay orcas que también se alimentan de mamíferos marinos y pienso, aterrorizada, que somos un manjar para ella. Uno de los mayores miedos que tengo es morir devorada. Es un miedo absurdo, pues las probabilidades de morir devorada con la vida que yo llevo son realmente muy pocas, por no decir ínfimas. Esto hace que lo pase realmente mal cuando pienso en tiburones, cocodrilos (especialmente temo a estos réptiles) y también orcas. El hecho de que sean animales que viven en un medio (el acuático) en el que yo no tengo posibilidad de escapar me aterroriza todavía más. El caso es que en el sueño me doy cuenta de que somos víctimas potenciales, pero parezco ser la única. Ni mi madre ni mi hermana se inmutan y yo empiezo a pensar, muy angustiada, cómo podemos llegar a la costa sin ser devoradas. El hecho es que también me atormenta la idea de que las orcas son capaces de saltar hasta la orilla para cazar y empienzo a creer que en realidad la orca nos puede atacar en cualquier momento, aunque estemos en el banco de arena que hasta ese momento me parecía seguro. En ese instante me depierto, y al volverme a dormir vuelvo a soñar con una secuencia similar.
En fin, el resultado de esto es que hoy mi concentración es muy escasa y que me siento muy cansada e insegura con todo, pese a ser esta inseguridad producto de la vivencia soñada.
La mente es, a veces, realmente extraña.


lunes, 7 de marzo de 2011

Carnestoltes

Este año Júlia eligió ir de sirena y me animé a hacerle el disfraz yo misma. No soy nada habilidosa con la máquina de coser, más que nada porque nunca he aprendido a utilizarla como es debido, pero me hacía ilusión intentarlo. Estoy contenta con el resultado, ya que lo hice sin  patrón. Es un disfraz muy sencillo de hacer. Os pongo unas fotos por si os da ideas para otro año y también, dicho sea de paso, para que veais como de bonita estaba mi niña.

Aquí podeis ver el traje entero.
Aquí podeis ver el traje entero.
Aquí, aunque la foto es mala, podeis ver el detalle de la capa que le hice para que no tuviera frío. Era un fondo marino, con su coral y sus pececillos.
Y aquí podeis ver la forma de la cola estirada.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Cuestión de ética profesional

    No comprendo como un pediatra, enfermero o sanitario que no tiene formación específica sobre lactancia materna se atreve a dar pautas, consejos y a aseverar afirmaciones sobre el tema en cuestión. El funcionamiento de las mamas femeninas es complejo, al igual que lo es el funcionamiento de cualquier otro órgano del cuerpo humano y para saber de él y poder hablar con propiedad es necesario haberlo estudiado.      Los beneficios de alimentar a los bebés humanos con leche humana están también científicamente comprobados, y cada día que pasa se descubren nuevas propiedades que las leches de fórmula no contienen. Al margen de opiniones personales, una persona con titulación sanitaria no debería emitir sentencias en este tema si no tiene la formación requerida, al igual que no lo haría sobre el hígado, el corazón u otras partes del cuerpo que no son su especialidad. La ética profesional también reside en el hecho de tomar conciencia sobre aquello en lo que no se sabe lo suficiente como para emitir una opinión profesional. Dentro de esta categoría de "opinión profesional" también incluyo aquellas opiniones que, aunque no tienen base científica, se enmarcan en la confianza ciega que a menudo la gente común tiene en todo aquello que dicen las personas con titulación sanitaria.
    Si necesitáis saber más sobre la lactancia materna, sobre porqué es más beneficiosa que la lactancia artificial, sobre los problemas que por falta de apoyo adecuado podéis llegar a tener al dar el pecho (grietas, poca producción de leche, etc) debéis  dirigiros al especialista en la materia: las asesoras de lactancia y, preferiblemente, las IBCLC (cuya formación es equivalente a título universitario en otros países europeos y que, además, para mantenerlo se someten a reciclajes y exámenes de forma periódica). Por increíble que parezca, un pediatra, un enfermero o una comadrona estudian muy poco o nada sobre lactancia materna a lo largo de su carrera universitaria.
    Muchas os preguntareis porqué parece tan difícil dar el pecho si se supone que es algo natural. Pues sí, es natural, pero también es cultural. Para poder dar el pecho de manera satisfactoria es necesario también una transmisión cultural intergeneracional en la que, de modo inconsciente, se captan las posturas adecuadas con las que amamantar, por ejemplo ( y muchas cosas más). Como esta transmisión cultural se rompió con el boom del biberón en los años 70/80 nos encontramos con madres que quieren amamantar a sus hijos pero que se los colocan como si les estuvieran dando un bibe... y claro, en seguida salen las grietas y un sinfín de problemas que se van encadenando uno tras otro... Por este motivo, la ética de los profesionales de la salud es más que nunca imprescindible: si no están dispuestos a reciclarse deberían, por lo menos, tomar conciencia de su ignorancia y derivar la paciente a los especialistas en la materia.

domingo, 27 de febrero de 2011

Hasta siempre gordo.

Homer, has sido un buen perro. Te hemos querido mucho y nos has hecho muy felices. Te vamos a echar en falta más de lo que te imaginas. Creo que no es necesario extenderse más, nadie mejor que tu sabe lo que significabas para nuestra familia.
Gracias por todo gordo. Hasta pronto, supongo que tarde o temprano nos encontraremos de nuevo.

miércoles, 23 de febrero de 2011

La primera noche

La primera noche que fui madre estaba en un hospital. Recuerdo que no podía casi ni levantarme de la cama, me sentía muy pesada y los puntos de la episiotomía me dolían horrores. Júlia no paraba de llorar. Intentaba acunarla, pero el dolor de los puntos me lo impedía. La metía en la cunita y la movía, pero lloraba todavía más. Solo quería estar en brazos. Al final me tumbé en la cama, me desnudé de cintura para arriba y coloqué a mi niña encima mío, entre mis dos pechos calientes. La arropé y se quedó profundamente dormida. No habrían pasado ni diez minutos desde que había descubierto el poder del piel con piel cuando vino una enfermera y me dijo que se la tenía que llevar a hacerle algo, no recuerdo el qué, pero era un procedimiento de rutina. Yo le dije que se acababa de dormir. La enfermera cogió a mi hija sin preguntarme y me repitió que se la tenía que llevar. No supe reaccionar. ¿Tan importante era esa revisión de rutina? ¿No se podía hacer en la misma habitación?
La segunda noche Júlia se durmió en seguida y la puse en la cunita. Me sentía torpe en esa cama tan alta y me daba miedo quedarme dormida y que se cayera la niña al suelo.  Me dormí y, de repente, me desperté sobresaltada. La niña no estaba en su cuna. Llamé a la enfermera y pregunté por mi hija. Se la habían vuelto a llevar para la revisión de rutina. Yo comprendo que son todo protocolos, que a veces por lo comunes que son no nos cuestionamos el procedimiento. En aquel momento yo me sentí tonta, no me atrevía a expresar el enfado que me supuso el hecho de que se llevaran a mi hija de mi lado sin pedirme permiso. A día de hoy ya no me siento tonta, sino indignada porque fui ninguneada. Porque en muchos hospitales las mujeres siguen siendo ninguneadas. Ya no solo porque hacen con nuestros cuerpos lo que se les antoja, sin preguntar y sin informar. Sino porque con hechos como el anterior no se respeta a la madre como madre. A día de hoy no me imagino que nadie se lleve a mi hija de mi lado sin pedirme permiso, o como mínimo, sin informarme.
Cuando comparto esta experiencia hay personas que no pueden evitar mirarme con la ceja levantada, pero lo cierto es que no comprendo como hemos llegado a normalizar comportamientos que no son nada normales.

martes, 8 de febrero de 2011

La importancia de "poner palabras"

    Estos días ando releyendo  "La Maternidad y el encuentro con la propia sombra" de Laura Gutman. Ayer en el autobús medio ojeaba aquella parte que dice que es necesario poner palabras a lo que sentimos para así ser capaces de ayudar a nuestros hijos a que pongan palabras en aquello que están sintiendo. Como ejemplo explicaba el caso de un niño que tropieza, se hace daño y entonces llora. La madre le dice, intentando tranquilizarlo, que no pasa nada. ¿Cómo que no pasa nada? ¿Entonces eso que siente no es válido? El niño se descoloca, la rodilla le duele pero no pasa nada, aquello que siente no es real porque mamá así lo dice y mamá siempre sabe lo que dice... Quizá hubiera sido mejor decirle al niño que comprendemos que se ha lastimado y que le duele, pero que seguramente en un rato el dolor pasará porque el golpe no ha sido demasiado fuerte. De ese modo se le está mostrando al niño comprensión por lo que siente y, a la vez, se le está tranquilizando y ayudando a relativizar la situación, pero sin menospreciar su propia experiencia de dolor.
    El caso es que pensando en esta necesidad de poner palabras a lo que sentimos caí en la cuenta de que hacer esto no es siempre tan sencillo. En primer lugar porque muchas veces no sabemos exactamente lo que sentimos. Y por otra parte, porque a menudo no encontramos las palabras necesarias para hacerlo... pero si no encontramos las palabras que nos permitan reordenar nuestros sentimientos no seremos capaces de analizarlos y de comprenderlos. Así pues, poner palabras es fundamental. Ahora bien, ¿porqué tanta dificultad? En clase nos comentó una profesora que vivíamos una época de "desemparaulament" (desconozco el término en castellano, quizá sería "despalabramiento" ...pero me suena extraño). Esta época se ha visto propiciada por la preminencia del lenguaje lógico, funcional y científico. Vivimos en una sociedad donde solo a lo racional se le da crédito. Solo aquello empíricamente demostrable tiene valor. Y estos valores quedan impresos en el lenguaje, ya que al fin y al cabo es lo que estructura el pensamiento. Esto ha derivado en un declive del lenguaje simbólico (el de la poesía, el del arte y también el de la religión). Es cierto que los adjetivos que usamos son más bien simplistas y escasos.  Yen el mundo cotidiano casi han desaparecido las frases hechas, los refranes, las metáforas, etc. Así pues, se dice que estamos viviendo una época de "desemparaulament". Esta falta de transmisión de un lenguaje no funcional, no directo y no consumible, ha provocado que las nuevas generaciones estén (o hayamos) construido nuestro pensamiento con unos parámetros en los que no somos capaces de ir más allá de lo que es meramente funcional y externo. Y quizá este planteamiento esté relacionado con lo que la gurú Gutman nos explicaba: la necesidad de nombrar aquello que nos pasa para poder ser más conscientes de nosotros mismos, de aquello no funcional y mucho menos lógico que reside en el interior de todos nosotros. La maternidad supone una oportunidad única para plantearse todo aquello a lo que ella llama "sombras", darles un nombre, recolocarlas donde les corresponda y ser capaces de seguir adelante con mucha más luz y serenidad en nuestras vidas.

sábado, 29 de enero de 2011

Los momentos críticos

    Quiero escribir esta entrada porque hay personas que me leen y que me han comentado que les gusta cómo educo a Júlia. Aunque agradezco la confianza, quiero aclarar que lo que se refleja en el blog no es ni una tercera parte de como vivo mi maternidad y la crianza de mi hija (porque además, lo actualizo poquísimo). Y claro, cuando te pones a contar cosas, pues solo cuentas las buenas, las bonitas. Pero hay momentos de todo.
    Yo parto del amor y del respeto que siento hacia mi hija, y partiendo de esa base intento organizar el día a día. Pero hay momentos críticos, momentos en los que hago cosas que no me gusta hacer, pero que las hago porque ... ¿por qué? No lo tengo muy claro, sé que no me gusta hacerlo, sé porqué no me gusta hacerlo...pero a veces no lo controlo y lo hago. Por ejemplo, subir el tono de voz. No soy una persona gritona en absoluto, en parte porque nunca me ha gustado que me griten (me asusta bastante, de hecho). Pero hay veces en las que subo el tono de voz  a Júlia y grito un "Prou!" (en castellano "basta!") o similar. Suele ocurrir sobretodo por las mañanas, cuando aún habiéndonos levantado con el tiempo suficiente me doy cuenta de que vamos a llegar tarde. Y es que Júlia no tienen culpa de que en su escuela sean tan poco flexibles respecto a los horarios y no entiendan que no tiene sentido que los niños pequeños tengan que estar allí a las 9:00 de la mañana sí o sí (la escuela donde hago prácticas son flexibles en eso y no les marcan hora de entrada).  Tampoco tiene culpa de tener 4 años y de  imaginarse que los trozos de galleta que flotan en el colacao son peces o vete a saber qué, y claro, tardar en consecuencia unos 45 minutos en acabarse el desayuno. Ni tiene culpa de no darse cuenta de que se está poniendo las camisetas al revés y tener que volver a hacerlo. Ni tiene culpa de querer peinarse ella sola, con lo que tardamos el doble de tiempo... o de querer elegir la ropa y discutir conmigo sobre si una camiseta finita es suficiente en un día de frío invierno. Y así un largo etc. Comprendo que no tiene culpa de nada de esto, pues forma parte de la naturaleza del niño y forma parte también de su proceso de conquista de la autonomía personal. Pero a veces... es difícil no dejarse estresar por las agujas del reloj y elevar el tono de voz exigiendo velocidad, obediencia o lo que sea que se supone que se está exigiendo, porque en realidad lo que estoy haciendo es descargar los nervios de ver tanta parsimonia en un momento en el que YO tengo prisa. Y Júlia no tiene la culpa de eso.
    Pero bueno, soy humana, me equivoco e intento rectificar. No me gusta gritar porque no me gusta que me griten. Pero a veces grito. Mi hija me dice entonces "Mama, no me gusta que me hables así". Y esa es una frase que le he enseñado yo. Le he pedido que me la diga cuando me pongo nerviosa, porque me ayuda a darme cuenta de que estoy dirigiéndome a una persona a la que debo hablar con respeto. Y me ayuda a serenarme y a decirle lo que le tenga que decir de un modo correcto, como lo haría con cualquier persona adulta. Y creo que esa es parte de la solución, tomar conciencia de que a los hijos debemos tratarlos como nos gusta que nos traten a nosotros. Que ellos sean también conscientes de ese derecho es una forma de fomentar su autoestima y de que sepan que merecen que se les trate bien.

lunes, 24 de enero de 2011

Los libros que nos han traído las Navidades...

Bueno, los libros que nos ha cagado el Tió y que nos han traído los Reyes Magos.
Empezamos.

  • La talpeta que volia saber qui li havia fet allò al cap, de W. Holzwarth.
   Es una historia un tanto escatológica y algo delirante sobre la venganza, con un final nada típico de los cuentos infantiles que invita a la reflexión colectiva. Lo cierto es que, pese al tema de fondo, es un libro divertidísimo y con unas ilustraciones fantásticas.
  • La bruja Brunilda, de Valerie Thomas.

   Me encantan las historias de la bruja Brunilda. Son cuentos divertidos, con un toque poético (creo yo) y que se adentran en un mundo mágico y absurdo que cautiva a los niños. En casa ha sido un éxito y nos desternillamos de risa con sus ocurrencias.
  • T'ho prometo, de Knister.

    Este cuento es una pequeña obra de arte, tanto por lo poético y entrañable de la historia como por las maravillosas ilustraciones. Me recuerda algo a los cuentos de Debi Giori, creo que es muy del estilo. Es un canto a la confianza en los seres amados, algo que quizá se debiera potenciar más en nuestros pequeños.
  • Tonino, el Invisible de Gianni Rodari
   Una primera aproximación hacia el gran Gianni Rodari. Es una historia preciosa que invita a la reflexión, siempre desde esa óptica especial tan característica del autor. Una conversación sobre como se ha sentido Tonino a lo largo de la historia es inevitable que surja, siendo éste un ejercicio de empatía bestial.
  • A tocar de l'espai, con ilustraciones de Benjamin Bécue.
    Este librito es un primer acercamiento básico  hacia el Universo. Explica de modo sencillo la rotación de la Tierra sobre el Sol y da algunos datos sobre el sistema solar y las estrellas. Las ilustraciones son preciosas y es una edición muy cuidada (con texturas, purpurinas y demás).

Ser padres y la (no) vida social

   Nosotros hemos sido padres jóvenes para lo que hoy en día se estila. Ni mucho menos padres adolescentes, pues considero que cuando tuvimos a Júlia ambos éramos personas ya adultas, pero en una sociedad donde casi nadie se atreve a tener hijos antes de los 28- 30 años fuimos una excepción. Quizá por ese motivo nos encontramos en una situación medio extraña. Fuimos padres cuando ninguno de nuestros amigos, colegas o conocidos lo eran. Fuimos padres cuando nadie de nuestro círculo social tenía siquiera intenciones de serlo. Y eso marcó nuestra vida social de manera estridente. Durante lo que duró mi embarazo- entre reposos, vomiteras y los kilos de más que me agotaban durante las últimas semanas- fuimos perdiendo parte del círculo del que hasta entonces habíamos formado parte. Estando embarazada no creía conveniente salir en según qué ambientes -donde el humo del tabaco era un problema- ni a según qué horas-pues me iba durmiendo por los rincones-. Aún así, el verdadero cambio llegó con el nacimiento de Júlia. Las primeras semanas se llenaron de visitas y celebraciones. Desde luego agradezco el detalle, pero desde que viví esa marabunta constante de gente paseándose por mi casa (teníamos que llevar hasta una agenda para evitar solapamientos de visitas!!) no he vuelto a visitar a nadie con un recién nacido hasta que ha pasado por lo menos un mes desde el nacimiento, y las visitas que hago son rollo relámpago. El caso es que una vez pasado el frenesí de los primeros momentos, el teléfono dejó de sonar. De repente no habían cenas, ni cafés, ni nada... a no ser que los organizara yo. Cuando me cansé de organizar eventos (pues al fin y al cabo era yo quién tenía un bebé y, por lo tanto, quien menos tiempo tenía para semejantes menesteres) la vida social se extinguió casi por completo. Y así fue como me di cuenta de que los únicos cafés que me tomaba eran con mi madre o con mi hermana. Y la verdad es que creo que sin ellas me hubiera vuelto medio majara (os quiero un montón!). En la guardería no acabé de sintonizar con ninguna de las familias y no se dio el feeling necesario para tomar un café o algo así. Lo cierto es que muchas familias tardaron en descubrir que mi hija era mi hija y no la de mi madre. Parece ser que es más normal que una persona de 50 años tenga un bebé a que lo tenga una persona de 24 años. Cosas de Occidente, digo yo.
    De vez en cuando seguía quedando con algunas personas. Pero pasa algo con las que somos madres, y es que nuestra maternidad pasa a ser uno de los pilares de nuestro repertorio conversacional. Y comprendo que no todo el mundo está dispuesto a soportar más de dos cafés hablando de las monerías de mi hija, de las teorías de la Gutman (cuando ni saben quién es) o de la introducción de los alimentos sólidos (cosa que me preocupó tantísimo en su momento). Supongo que a ojos de muchas personas me convertí en una aburrida o, simplemente, en una persona completamente distinta a la que ellos habían conocido. Los lugares comunes habían desaparecido.
    Y buscando personas con quién charlar, con quién desahogarme por no haber dormido dos noches seguidas, con quién discutir sobre maneras de educar y de criar a los hijos, llegué a los foros de internet. La verdad es que no sé ni como me adentré en ellos, creo que fue buscando información sobre los sólidos (ya he dicho que me preocuparon, jaja) y sin casi darme cuenta me encontré en una comunidad virtual privada de mamás que, al igual que yo, necesitaban apoyo en esta faceta de la vida. Lo cierto es que resulta sorprendente ver como internet está movilizando a cantidades ingentes de madres que buscan en la red lo qe se ha perdido en el mundo real. Buscan el "criar con la tribu". Antes las abuelas compartían sus vivencias y preocupaciones con las vecinas, las cuñadas, las madres del colegio, etc. Hoy en día, debido a los ritmos de vida que llevamos, estos vínculos casi han desaparecido. Mi foro de mamis ha sido para mí tabla de salvación en muchas ocasiones y allí he encontrado personas dispuestas a aconsejarme sobre cosas que otras personas hubieran considerado ridículas o poco importantes. Desde luego que debo mucho a mis ositas.
    Más tarde, cuando Júlia tenía dos años, empecé a estudiar en la universidad. Eso me dio una tregua. Necesitaba conocer gente nueva, gente con la que no arrastrara vínculos oxidados. Y así fue. Conocí a algunas mamás que, como yo, habían vuelto a estudiar. Por fin pude compartir con alguien más (de modo físico) mis preocupaciones y estar en sintonía. Y aunque estas relaciones han cuajado bastante, lo cierto es que fuera del ámbito académico no han prosperado demasiado, ya que por motivos geográficos quedar se hace algo complicado.
    Pero llegó el colegio, y de verdad que creo que algo mágico hubo para poder coincidir con las mamás con las que me he encontrado... ¿o cómo se explica haber conocido a dos mamás con las que comparto las mismas ideas entorno a la crianza y la educación y con las que, además, he conectado de modo especial?  Para mí, Sonia y Dasa, han sido un regalo. Con ellas puedo hablar de todo lo que respecta a mi maternidad, sintiéndome acompañada en el trayecto y en la moral. Y es que criar a un hijo sin poder compartirlo con nadie que no sea la familia se hace un poco duro algunas veces. La amistad es necesaria para sentirse bien con uno mismo. Los momentos de distensión son necesarios. Y sin amigos la cosa se complica un poco más.
    Ha sido difícil llegar hasta aquí, pero tampoco quiero dramatizar. He sido muy feliz, es solo que ahora lo soy un poco más, puesto que después de cuatro años de maternidad al fin tengo a alguien con quién ir al parque o, simplemente, a tomar un café. Y estas pequeñas cosas son también muy importantes.

lunes, 3 de enero de 2011

Ja hem escrit la carta als Reis!


A casa la Júlia fa dies que va voler escriure la carta als Reis Mags d'Orient. El paper que va fer servir ens el van donar en una botiga del barri i ella de seguida es va entusiasmar amb la idea d'emplenar-la, perquè "aquest any ja sap escriure". El procés lectoescriptor de la Júlia està sent molt natural. Coneix totes les lletres a partir dels noms dels companys de la classe i ja relaciona el so amb la grafia, encara que s'ha de parar a pensar-ho per recordar amb quin nom els relaciona i com sóna. És, però, una manera molt significativa de treballar-ho. A l'escola de la Júlia no treballen amb editorial, la qual cosa significa que no treballen amb fitxes. Aquest va ser un dels motius a l'hora de triar l'escola. A les pràctiques he vist com nens de P3 es passen el dia asseguts a la taula gran part de la jornada escolar perquè l'objectiu del curs és que acabin escrivint el seu nom i la data del dia. Per tal que un nen de 3 anys aprengui a fer això és necessari que s'hi dediqui una bona estona cada dia. Des del meu parer, a més, és ridícul plantejar aquest tipus d'objectius. Els infants han de poder jugar, i a l'escola infantil també. I serà a través del seu joc natural que ells aniran incloent elements de l'exterior, també el llenguatge escrit, i els aniran assolint i comprenent. La bona mestra ha d'estar atenta als interessos i necessitats dels infants, oferint els ambients i els recursos que calguin per tal de potenciar aquests interessos. Vincular les lletres a quelcom emocional, com pot ser el nom dels companys de la classe, és una manera interessant de fer-ho. A més, és molt important treballar l'escriptura des de la seva vessant funcional, fent que els nens vegin que escriure té un sentit concret. Fer llistes de la compra, escriure receptes, notes recordatòries, etc són coses que a casa podem treballar amb els infants de manera quotidiana. La carta dels Reis Mags és també una manera de treballar el llenguatge escrit.