domingo, 31 de mayo de 2009

Baño al aire libre

Hoy hemos ido a comer a casa de mis suegros. Aprovechando que lo de ellos es una casa y no un piso, mi marido y Júlia se han bañado en la terraza(es una terraza solarium, desde donde ningún vecino te puede ver). Han sacado cubos de agua tibia, y como hacía un calorazo tremendo, se han bañado a cubazos.
A Júlia le fascina el agua. Ha estado jugando con cubiletes a traspasar el agua de un lado a otro, y ella misma se iba echando el agua por encima. Ha disfrutado tanto que se me ha ocurrido que quizá podamos jugar con agua ahora que viene el buen tiempo...Creo que aunque mi balcón es muy pequeño, si ajusto la mesa podemos hacer allí algunas actividades...
De momento se me van ocurriendo varias cosas:

-lavar muñecas(lo cierto que a más de una le hace falta un baño...).
-traspasar agua de un lado a otro.
-sumergir cosas en el agua(como piedras, corchos...ver que flota y que no...).
-mezclar el agua con cosas(aceite, azúcar,...).
-regar las plantas(bueno, esto lo suele hacer ya cada noche).

Como estos días ando liada estudiando para los exámenes y me espera una semana muy intensa, creo que mañana que es festivo en mi ciudad le dedicaré un ratito a Júlia y probaremos alguna de estas actividades. A ver que tal se nos da.

viernes, 29 de mayo de 2009

La importancia del cuento


El cuento es muy importante en el desarrollo del niño y tendrá una influencia tremenda en la persona adulta en la que se acabará convirtiendo.  Pero no cualquier cuento.
A partir de los años 60 empienzan a surgir los llamados cuentos realistas, pues hay voces que sugieren que el cuento clásico puede resultar macabro e hiriente para los niños, cuestionando la utilidad del cuento fantasioso en relación a la vida sin magia que le tocará vivir más adelante. Cuando hablo de cuentos realistas me estoy refieriendo a los cuentos del estilo "Fulanito va al parque" o "Fulanito va al zoo", cuentos que no dejan de ser una especie de catálogo de las actividades cuotidianas, pero que carecen de estructura literaria y por lo tanto también de conflicto. 
Sin duda, esta clase de cuento puede tener un sinfín de cualidades didácticas, como es la ampliación de vocabulario básico(no suelen ir mucho más allá) o que el niño pierda el miedo al retrete si es que el cuento se titula "Fulanito ya usa el retrete". Estas funciones, y otras que también tendrán pero que a mí se me escapan, no sustituyen en ningún caso al CUENTO en mayúsculas. 
El cuento ayuda a configurar la identidad del niño, puesto que con la aportación de su estructura literaria estamos construyendo también su forma de pensar y de sentir. El hecho de que los cuentos clásicos contengan palabras que creemos complicadas para los niños no nos debería asustar. Si nos asustamos, deberíamos reconocer que a menudo es por nosotros mismos, puesto que nos da miedo no saber responder con exactitud a la pregunta del "¿Qué significa?". Cuando un cuento está bien redactado, la palabra quedará entendida simplemente por el contexto de la historia y así habremos incorporado nuevas palabras, y por lo tanto una nueva realidad, al repertorio de nuestros niños. Si aún así, seguimos sin comprender la totalidad del significado, es un buen momento para mostrar la utilidad de usar un diccionario.
Por otra parte, decir que el cuento clásico nos suele presentar a un personaje principal que va creciéndose a lo largo de la historia, superando toda clase de conflictos para lograr un objetivo final y concreto. Esta suele ser la estructura básica de cualquier cuento, que traslada un mensaje al niño que le dice que si quieres algo en la vida, debes ir a por ello, que se tendrán dificultades pero que finalmente si uno lucha, conseguirá aquello que se haya propuesto. Dicen que nuestros niños no valoran la cultura del esfuerzo, ¿será por los cuentos que les leemos?
Os invito, pues, a que os reencontreis con el cuento clásico. Las recopilaciones de Perrault son un muy buen comienzo(en la foto de la entrada, podeis ver a Perrault).

Reorganizar espacios

Me doy cuenta de la necesidad de reorganizar espacios en casa. 
Nunca he sido partidaria de dejar que Júlia jugara solo en su habitación. Siempre le hemos querido guardar un espacio también en el resto de la casa, especialmente en el comedor y el baño(tampoco es tan grande el piso para mucho más). En el comedor siempre ha tenido su cesto con juguetes y su estante con cuentos, aunque estos últimos los he retirado a su habitación porqué la estantería era inadecuada y se estaban estropeando bastante. Pero lo cierto es que esto nos ha supuesto un continuo desorden, claro que la niña hace lo que ve, y he de reconocer que tanto su padre como yo somos personas desordenadas. 
Hago, pues, propósito de emmienda y voy a dedicarme en cuanto pueda a reorganizar espacios, dándoles a cada uno una finalidad concreta(aunque flexible). Creo que es el modo de llevar mejor nuestro sentido natural del desorden y el hecho que no quiero negar a mi hija el uso de los distintos espacios de la que también es su casa.
Prometo mostrar resultados.

Debi Gliori, la autora infantil imprescindible.

Desde que me encontré de casualidad con el libro "Siempre te querré, pequeñín", soy una enamorada de Debi Gliori. La dulzura de sus ilustraciones, tanto por los detalles como por la humanidad que desprendren sus personajes, y los textos sumamente cuidados, que siempre intentan ir más allá, no dejan indiferente a nadie.
Tengo la intención de iros hablando de libros de todo tipo que considere más o menos imprescindibles. Y es por ese motivo que casi inauguro el blog con un homenaje a esta gran autora. Os dejo pues, una relación de los libros que de momento conozco y que os recomiendo fervientemente. Os comento, además, que son fácilmente encontrables en catalán(es la lengua en la que educo a Júlia), cosa que no pasa con todos los cuentos, muy a mi pesar.

Creo que este cuento es una pequeña joya. Trata sobre la 
incondicionalidad del amor, de como este va más allá del recuerdo incluso. 100% recomendable.  Es, sin duda, uno de los cuentos favoritos de Júlia, y he de confesar, que también el mío.













Reconozco que en las primeras lecturas el texto me pareció algo forzado, como queriendo hacer mágico elementos que para mí no lo eran. Pero lo cierto es que al final me ha contagiado esa magia y me ha hecho comprender que en lo cotidiano reside a veces lo extraordinario.













Este cuento trata de modo directo sobre la pérdida de un ser querido y sobre el proceso de duelo que conlleva. Creo firmemente que hay que educar a los niños sin el tabú de la muerte, la ideonidad de la lectura la marcará, sin embargo, la madurez de cada niño o el momento que le haya tocado vivir. Para los que no se atrevan, deciros que al terminarlo uno acaba con buen sabor de boca.

Caminando por mi maternidad

Quizá empiezo un poco tarde, pero he descubierto el mundo de los blogs y sus posibilidades hace relativamente poco tiempo. Mi hija se llama Júlia(pronunciado en catalán, de ahí el acento) y es una feliz niña de dos años, casi tres (los cumple en septiembre). Desde que di a luz mi vida se ha visto trasbalsada por ese ser inquieto, con constantes ganas de aprender y que ha despertado en mi tantas cosas que he llegado a matricularme de nuevo en la facultad para poder estudiar Educación Infantil. Y creo que de eso irá este blog, aunque ya se verá. Mi intención es que el tema central sea la educación, pero quién sabe por qué caminos me llevarán las emociones.
Así pues, sed bienvenidos a este trocito de mi vida.