domingo, 12 de septiembre de 2010

Ya son 4 añitos

Este va a ser una entrada cursi, lo reconozco. Un entrada un pelín empalagosa, es cierto. Pero no me lo tengais en cuenta, no soy yo quién habla. Mis palabras son el producto de una indigestión de babas amorosas. Y es que sí, se me cae la baba con mi niña y tanta baba junta es lo que tiene. Esta semana ha cumplido 4 años. Y se dice pronto, casi tan pronto como parece ser que han pasado. Ya son 4 años, y parece que todo ocurrió hace unos meses. Los que sois papás me entendereis, ¿ no es cierto que la medida del tiempo parece cambiar después de formar una familia? Todo pasa demasiado pronto, demasiado rápido. Dejan de ser bebés pequeñitos cuando por fin te has habituado a dormir a trompicones. Dejan de ser personitas medio-andantes cuando por fin has adaptado tu vivienda a sus curiosas investigaciones. Dejan de ... dejan de todo muy rápido. Aunque es de lo que se trata; de que crezcan sanos y felices. Pero duele. Duele y a la vez es un dolor que te llena de orgullo y satisfacción (anda! como el rey, jeje).
Júlia, mi niña, que dice que no quiere crecer, que no quiere ser una "velleta" (viejecita en catalán). Y yo siempre le digo que para mí siempre será mi pequeñina. Y de momento con eso se conforma. Pero ya tiene 4 añitos. Ya tiene 4 añazos. Empezamos una nueva etapa. Mi bebé es una niña pequeña. Y todo se complica un poco más, porque su carácter es cada vez más evidente, sus preferencias cada vez más marcadas. Pero seguro que poco a poco me enseñara a ser más tolerante y me indicara los caminos a seguir. Dicen que los padres guían a los hijos, pero muchas veces serán ellos quienes nos muestren el camino.
Felicidades Júlia. Felicidades por ser como eres.
Aprovecho para dar las gracias a la familia que ha celebrado este día con nosotros. Gracias a todos por acompañarnos en esta aventura.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Otros momentos del verano...

 Todos los veranos intentamos pasar unos días en el pueblo. Poder disfrutar de un patio grande, con tierra de verdad, piedras y hierbajos es una auténtica gozada. Y la manguera y el viejo columpio... ¡dan un juego que no veas!


            

 Lo bueno es que esto sí lo disfrutamos todos los miembros de la familia, porque el pobre Homer no se pudo venir a Menorca. Aunque buscamos un alojamiento donde se permitían mascotas, en el último momento nos dio pánico embarcar en el avión a nuestro perro por lo mal que lo pudiera pasar, pero sobretodo por miedo a que lo extraviaran. Así pues, nuestro querido perro se quedó con sus abuelos. Y, en compensación, nosotros nos quedamos con el perrito de mis padres mientras ellos se fueron de viaje. Y así todos contentos.

Menorca

Hemos tenido la gran suerte de poder pasar unos día en Menorca. Dicen que con niños es más difícil irse de vacaciones y poder disfrutarlas  " a tope". Al menos eso nos dice mucha gente... desde que Júlia ha nacido nos hemos ido de vacaciones a Lanzarote, a Asturias y a Menorca. Y puedo asegurar que hemos disfrutado mucho en todos los viajes que hemos hecho con nuestra hija. No sé si a los que sois papás también os ocurre, pero yo creo que cuando uno está sintonizado con su hijo, las necesidades que tiene el conjunto de la familia son bastante similares. Quizá si Júlia no hubiera estado, habríamos explorado mil calas o habríamos madrugado más para poder ir a las calas más famosas a coger buen sitio. No nos ha hecho falta. Teníamos necesidad de descansar, de estar en familia, de rebajar el ritmo. Y Menora, siendo como es una isla nada masificada, nos ha dado esa oportunidad.
No me quiero convertir en una amiga pesada de esas que pasan el vídeo de las vacaciones a la visita de turno, pero no puedo evitar poner aquí algunas fotos para el recuerdo y para que la familia y los amigos que vemos poco las puedan disfrutar.
Nos alojamos en Villas Binibeca Beach . No estábamos muy convencidos del alojamiento, porque no habíamos encontrado casi ningún comentario al respecto en la red, pero nos animó el hecho de que fuera un complejo de tan solo 17 villas y cerca de un núcleo urbano. La verdad es que el lugar fue idílico, tuvimos la sensación de estar en nuestra propia casa (¡¡ojalá!!) y nos olvidamos completamente de que era un complejo turístico, pues era tan sencillo que no lo parecía en absoluto. La única pega era la invasión de hormigas que había por todos lados (en la cama, en la cocina, en el suelo, ...), pero no todo podía ser perfecto. Además la entrada a nuestra casita nos pareció medio idílica, acostumbrados como estamos a nuestras ciudades dormitorio
Tener un jardín para jugar, un porche para cenar, una barbacoa para cocinar, vistas al Mediterráneo para disfrutar ... nos ayudó a relajarnos, a olvidarnos de la vida estresante que en realidad llevamos y a valorar estos momentos como un auténtico tesoro.
Paseando por la isla, nos encontramos con enclaves fantásticos como estos...

Y paseando por sus pueblos, nos hemos topado también con algunos lugares encantadores...


organizar tareas domésticas

No suelo hacer entradas de este tipo, pero ha llegado un punto en que el caos ha dominado nuestras vidas y me ha sido necesario hacer un punto y a parte. Este verano lo hemos dedicado a disfrutar, pero yo he realizado una labor de reorganización doméstica que espero comience a dar sus frutos en breve. Esta reorganización se ha basado en reubicar espacios, reordenar armarios y hacer limpiezas a fondo de esas que se hacen una vez al año. Somos tan desordenados que se me han acabado los días de fiesta y aún me queda el armario de la entrada por reorganizar, pero seguro que en breve lo haré.
Por lo pronto, y como ya comenté hace un tiempo, hicimos un intercambio de habitaciones. Nosotros nos fuimos a la habitación de Júlia, y Júlia se fue a la nuestra, que era mucho mayor. Pero no habíamos podido todavía organizar los espacios de la manera adecuada. Aunque esto ya lo comentaré en otro post, y os pondré fotitos y todo.
Lo que quería enseñaros es una especie de horario-recordatorio de tareas básicas del hogar que he hecho y que estoy poniendo en práctica. Es un intento de llevar la casa más al día, un intento de vencer al instinto del desorden que a veces nos domina y una manera de autoconvencerme que con un ratito al día que dedique a la casa todo resultará más llevadero. No es nada del otro mundo, y son tareas que ya hacía, pero de un modo más desordenado. Espero que este horario nos ayude a mantener nuestra casa más ordenada y más limpia, porque a veces entre el perro, la niña y los papis desordenados por naturaleza, nos cuesta un poco. Cuelgo el horario por si a alguna familia caótica como nosotros le pudiera servir de inspiración (está escrito en catalán, pero creo que se entiende bien). Si pinchais encima de la imagen, se ve más grande.