miércoles, 2 de marzo de 2011

Cuestión de ética profesional

    No comprendo como un pediatra, enfermero o sanitario que no tiene formación específica sobre lactancia materna se atreve a dar pautas, consejos y a aseverar afirmaciones sobre el tema en cuestión. El funcionamiento de las mamas femeninas es complejo, al igual que lo es el funcionamiento de cualquier otro órgano del cuerpo humano y para saber de él y poder hablar con propiedad es necesario haberlo estudiado.      Los beneficios de alimentar a los bebés humanos con leche humana están también científicamente comprobados, y cada día que pasa se descubren nuevas propiedades que las leches de fórmula no contienen. Al margen de opiniones personales, una persona con titulación sanitaria no debería emitir sentencias en este tema si no tiene la formación requerida, al igual que no lo haría sobre el hígado, el corazón u otras partes del cuerpo que no son su especialidad. La ética profesional también reside en el hecho de tomar conciencia sobre aquello en lo que no se sabe lo suficiente como para emitir una opinión profesional. Dentro de esta categoría de "opinión profesional" también incluyo aquellas opiniones que, aunque no tienen base científica, se enmarcan en la confianza ciega que a menudo la gente común tiene en todo aquello que dicen las personas con titulación sanitaria.
    Si necesitáis saber más sobre la lactancia materna, sobre porqué es más beneficiosa que la lactancia artificial, sobre los problemas que por falta de apoyo adecuado podéis llegar a tener al dar el pecho (grietas, poca producción de leche, etc) debéis  dirigiros al especialista en la materia: las asesoras de lactancia y, preferiblemente, las IBCLC (cuya formación es equivalente a título universitario en otros países europeos y que, además, para mantenerlo se someten a reciclajes y exámenes de forma periódica). Por increíble que parezca, un pediatra, un enfermero o una comadrona estudian muy poco o nada sobre lactancia materna a lo largo de su carrera universitaria.
    Muchas os preguntareis porqué parece tan difícil dar el pecho si se supone que es algo natural. Pues sí, es natural, pero también es cultural. Para poder dar el pecho de manera satisfactoria es necesario también una transmisión cultural intergeneracional en la que, de modo inconsciente, se captan las posturas adecuadas con las que amamantar, por ejemplo ( y muchas cosas más). Como esta transmisión cultural se rompió con el boom del biberón en los años 70/80 nos encontramos con madres que quieren amamantar a sus hijos pero que se los colocan como si les estuvieran dando un bibe... y claro, en seguida salen las grietas y un sinfín de problemas que se van encadenando uno tras otro... Por este motivo, la ética de los profesionales de la salud es más que nunca imprescindible: si no están dispuestos a reciclarse deberían, por lo menos, tomar conciencia de su ignorancia y derivar la paciente a los especialistas en la materia.

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