Nuestro trabajo de otoño se ha basado sobretodo en la lectura de poemas y cuentos relacionados con la estación. La semana pasado nos fuimos a un parque que desemboca en montaña, para así poder recoger hojas y semillas. Esto ha desembocado en que durante toda la semana, hoja que se cruzara en el camino de Júlia, hoja que venía para casa. Para colocar todas estas cositas, pusimos una mesita en la entrada de casa. Allí pusimos dos cestos, y en un primer momento pusimos en uno las hojas, y en el otro las semillas.
Con las hojas y semillas recogidas hemos hecho una cortina que ahora decora la cama de Júlia.

Seguiremos trabajando el tema, poco a poco. Me doy cuenta de que con Júlia no puedo hablarle dos días seguidos de lo mismo, ya que se aburre y me ignora. Parece ser que solo le interesa lo novedoso!