domingo, 17 de enero de 2010

Tarde de bizcocho




Hoy ha chispeado todo el día y no nos hemos animado a salir a pasear con el "patinete", que era el plan previsto. Así pues, hemos rellenado el tiempo preparando un delicioso bizcocho de chocolate. Se nos ha antojado hacerlo y hemos visto que no teníamos azúcar, así que hemos salido a comprarla a un badulaque cercano. Luego, al llegar a casa, hemos visto que tampoco nos quedaba apenas harina, y hemos tenido que improvisar.
Los ingredientes son:

3 huevos
1 yogur (el vasito de yogur hace de medida)
1 medida de harina
2 medidas de harina de galleta (hemos picado galletas tipo maría)
2 medidas de azúcar
1 sobre de levadura tipo royal
un poco de mantequilla
jenjibre y canela al gusto
1 tableta de chocolate para fundir
nueces

El proceso es el siguiente:
1-deshacer el chocolate al baño maría o en el microondas.
2-mezclar los huevos, la harina, la harina de galleta, el azúcar, la mantequilla, el yogur y la levadura. Mezclar hasta que no queden grumos.
3-Añadir el chocolate fundido y mezclar bien.
4-Añadir las nueces.
5-Engrasar el molde.
6-Yo lo he hecho en la fussion cook. He seleccionado menú horno poniendo la temperatura a 170, 40 minutos, con válvula abierta . Imagino que en el horno debe ser a 180 y más o menos unos 30 minutos, dependerá del horno.

El resultado ha sido éste.
Como veis, la presentación no está muy lograda, porqué nos hemos "peleado" con las plantillas y al final no ha salido bien el dibujo. Pero creo que se intuye lo rico que está.
Pero por si os ha quedado alguna duda sobre el sabor, tengo aquí la prueba gráfica que demuestra que nuestro invento ha triunfado, quizá no en nuestros corazones, ¡¡pero sí en nuestros paladares!!



jueves, 14 de enero de 2010

JUEVES MUDO (desde el martes que quería subirlo)


(Interrumpo el silencio para decir que el bebé soy yo, y quién me sostiene es mi mamá.
TE QUIERO MAMI!!!)

domingo, 10 de enero de 2010

Exámenes y demás.


Estas han sido unas navidades paraditas, en cuanto a lo que actividades familiares se refiere. La culpa de todo la han tenido mis exámenes... Llevo unos días muy estresada, porqué lo cierto es que dentro de mí hay un conflicto de intereses desatados... Por un lado, la responsabilidad de aprobarlo todo, ya que al ir a una universidad privada no me puedo permitir suspender (repetir sale por un ojo de la cara). Y por otra parte lo que esa responsabilidad conlleva: estudiar y dedicarle tiempo. Un tiempo que es, sin duda, robado a mi familia. Lo que para mí es un GRAN SACRIFICIO EMOCIONAL. Así pues, sobrellevo lo mejor que puedo mi sentimiento de culpa y mi hija lo sobrelleva con una "papitis" exagerada. Lógico, está enfadada conmigo y tiene sus motivos. Aishhh.... qué difícil se hace todo esto. Lo único que me consuela es saber que estoy estudiando para una profesión (maestra de infantil) que me permitirá tener un horario estupendo y podré conciliar mi vida familiar y laboral sin problemas en un futuro cada vez más cercano.
En fin, no quería despedirme sin mostraros la decoración que Júlia hizo en casa antes de empezar las vacaciones y que nos ha acompañado durante todas la navidades.

Mostraros también como Júlia se ha preparado ella sola sus desayunos.



O como ella misma presentaba sus propias producciones artísticas.

La revolución de la maternidad



Os dejo un artículo que he leido en el foro de Crianza Natural y me ha parecido especialmente relevante y esclarecedor respecto a como la maternidad está recuperando su esencia en estos tiempos donde ser madre parece haberse convertido en un carga, en algo que hay que hacer sin que moleste demasiado a nadie y menos aún a las propias madres. Es un artículo sobre como el sistema sanitario y educativo hace que vivamos nuestra maternidad de una manera externa y no interna. Un artículo que nos reivindica como madres y como mujeres que sabemos lo que hacemos, ya que tenemos a nuestras espaldas siglos de genética repleta de sabiduría femenina que nos sirven de guía.. Espero que os guste. La autora es la socióloga Isabel Aler, y ha sido publicado en el diario El Ideal. El enlace al artículo lo podéis ver aquí.

"La profesora titular de Sociología de la Universidad de Sevilla Isabel Aler (Barcelona, 1960) pronunció ayer en el auditorio de la Caja Rural la conferencia 'Maternidad e insumisión', invitada por el grupo de apoyo a la lactancia materna Mamilactancia. Aler explicó qué es el movimiento de «madres insumisas», «minoritario pero altamente motivado». Se trata, señaló, de mujeres que confían en la sabiduría de sus cuerpos para «concebir, gestar, parir y criar a sus hijos»; se enfrentan a los dictámenes del sistema sanitario sobre «cómo debe ser una madre adecuada»; se organizan para compartir su experiencia con otras madres; y, ante un mercado de trabajo que considera la maternidad como «un obstáculo», deciden que lo que es un obstáculo para una maternidad consciente es el mercado de trabajo, y asumen «prioridades vitales».

La socióloga explicó que en España la maternidad es «un hecho social crítico». «En los últimos treinta años ha habido una disminución drástica de las tasas de maternidad en un 50% y un aumento drástico del intervencionismo tecnológico en los procesos de concepción, gestación, parto y crianza de las criaturas».

En ese contexto, dijo, muchas mujeres se han rebelado frente al modelo patriarcal de madre «resignada, sumisa, desautorizada, cargada de trabajo...». A su juicio, el feminismo actual, cuya lucha tanto ha contribuido a poner los pilares de una maternidad elegida y no impuesta, está ahora «un poco parado» ante el hallazgo de que ser madre no sólo no supone un lastre, sino que es una vía fundamental para la liberación de las mujeres y motor de cambio social.

Del miedo al deseo

Isabel Aler expuso una serie de «co-razones» -una palabra acuñada por ella misma con la que que designa algo así como motivos tanto racionales como emocionales- para hacer el viaje «de la maternidad patriarcal a la maternidad alternativa».

Algunas mujeres han pasado «del miedo al deseo de ser madres» y han asumido el protagonismo en un proceso, de la concepción a la crianza, donde exigen ser «respetadas y no negadas». Están pasando «de la desconfianza a la confianza en la sabiduría corporal», frente a una sanidad tecnologizada que contempla el embarazo y el parto como si fueran ajenos al cuerpo femenino. Y transitan del «entreguismo» al «enfrentamiento selectivo» con el sistema sanitario, que a veces actúa «en alianza con los intereses del mercado», por ejemplo en el tema de la lactancia materna.

Por otro lado, las «insumisas» están creando «espacios sociales cualificados», como los «grupos de ayuda madre a madre, que se movilizan social y políticamente para la recuperación del parto y de las formas de crianza natural».

Aler rechazó la consideración de la maternidad como «un obstáculo para la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo», ya que obvia que la maternidad es «la matriz de las relaciones sociales». «El mercado de trabajo, tal como está -androcéntrico y precario- es un obstáculo para la labor más importante, que es la reproducción de la vida». Así, muchas mujeres trabajadoras deciden prolongar su baja maternal y «hacer malabarismos para dar prioridad a su momento de crianza, con muchas renuncias».

Hacerse la sueca

Eso no significa que no sigan reclamando al Estado la ampliación del permiso por maternidad y la implantación de un salario básico «para las madres que se dedican a la crianza, que es un trabajo ímprobo». Hoy por hoy, resaltó, el mejor modelo es el sueco: frente a las 16 semanas de baja que disfrutan las españolas, las suecas tienen un año de permiso retribuido, con opción a otro año más sin salario pero con reserva del puesto de trabajo.

Aunque juzgó «fenomenal» que se amplíe el permiso paternal, Aler opinó que el padre puede ayudar, pero no sustituir a la madre en esos primeros días de vida. La dependencia del niño hacia el cuerpo materno, recordó, dura nueve meses dentro y nueve fuera."

viernes, 1 de enero de 2010

Mil excusas

Mil excusas tengo para no llevar el blog al día, pero la principal y fundamental son los exámenes. Tengo 6 exámenes en breve y poquísimo tiempo para estudiar, por lo que todos mis esfuerzos se están dirigiendo hacia ese objectivo soñado: aprobar todo.
A partir del día 20, en el que tendré mi último examen, ya no tendré excusas para no dedicarme al matenimiento de este pequeño lugar que ocupamos en la red.
Aprovecho para felicitar el año y desear que todo lo que venga sea bueno.