viernes, 12 de junio de 2009

Trasplantando.


Hace unos días que compré un par de geranios. Como suelen venir en esas macetas ridículas, los teníamos que trasplantar. Ayer, al fin, teniendo absolutamente NINGUNA OBLIGACIÓN que cumplir(yujuuuu!!), decidimos dedicarle un rato. Así que Júlia y yo estuvimos trasplantando uno de los geranios, que al final hemos colocado en la ventana de su habitación.
Para mi sorpresa, es la primera vez que realmente me resulta de ayuda su colaboración a la hora de trasplantar una planta. Siempre que lo tengo que hacer, la invito a ayudarme, pero claro, se entretenía más toqueteando la tierra que otra cosa (lo cual me parece fantástico). Esta vez, sin embargo, fui mucho más rápido gracias a que ella rellenó su parte de la maceta con una efectividad que me dejó sorprendida.¡Como van aprendiendo! Es en estas pequeñas cosas que me doy cuenta de que ya le queda muy poquito de bebé y que empieza a ser una niña.

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