Al regresar a casa, hemos estado preparando un bizcocho que nos ha quedado muy rico. Mañana llevaremos un trozo a casas de los abuelos, porqué lo hemos rellenado de dulce de leche y cubierto de chocolate... y vamos, que como nos comamos un pastel entero la niña y yo(al padre no le gusta el dulce), vamos a tener una indigestión.
Cambiando de tema, hoy debe hacer una semana que Júlia necesita dormirse con la luz encendida. No sé a que se debe, porqué ella jamás ha sido niña de pesadillas o de dormir a tronpicones. Aunque si lo pienso, todo se nos ha empezado a trastocar a raíz del cambio de hora. Si la invitábamos a dormir a la hora de siempre, ella me decía"No es hora de dormir, porqué todavía es de día". Y era cierto. Aunque sean las 21:00 o las 21:30 horas en la calle hay luz. Parece un poco anti-natural irse a dormir habiendo luz en la calle. Lo entiendo y le hemos retrasado como media hora, con lo cual ya es de noche y se iba sin problemas. Pues ahora que el tema de la luz solar se ha solucionado, resulta que necesita la luz de la lamparilla para dormirse. Y así vamos. Imagino que se deba a una de esas famosas etapas de pesadillas o de miedos nocturnos, pero estoy un poco desconcertada con el asunto...porqué como se abra medio ojo a las 4 de la mañana y vea que la luz está apagada, se pone a berrear como una posesa. Si alguien sabe darme algún consejo u opinión al respecto, estoy abierta a toda clase de propuestas(bueno, a métodos de tipo conductista no, jeje).
Hola guapa, Victor lleva ya tiempo durmiendo con una luz, él siempre ha dormido genial y de repente empezó a dormir mal, le encendimos la luz y perfecto así que así sigue, a mi no me molesta, de hecho yo dormia de peque con la luz encendida y aún hoy por hoy duermo con la persian abierta a tope, y es que me gusta que haya algo de luz.
ResponderEliminarLa luz de Victor es una de esas antimiedo azul, que ilumina lo justo y no molesta.
Besos
Hola Vanesa!
ResponderEliminarPues de momento hemos conseguido pasar de la luz de la lamparilla a la luz del pasillo, pero si la cosa se alarga quizá me haga con una luz de estas antimiedo que comentas... Quizá a mi me cuesta entender a Júlia en este aspecto, porqué yo jamás necesite una luz o un muñeco para dormir... Desde luego, es un reto esto de tener que practicar siempre la empatía con nuestros niños.
Un beso, guapa.