jueves, 20 de agosto de 2009

Conversación surrealista, aunque tristemente cierta


Ayer estaba con Júlia en un parque cerca de casa. Como últimamente se siente muy mamá, llevábamos un carrito con dos de sus "bebés"(uno de ellos es una especie de pseudobarbie-sirenita que se encontró mi madre en la playa y que Júlia adoptó encantada en su familia postiza). El caso es que de repente se nos acercó un niño de unos cuatro o cinco años y pareció alucinado ante la "sirenita"(la cual es en realidad algo esperpéntica). Le pidió a Júlia si se la dejaba, pero ella no estuvo mucho por la labor de compartir. No me gusta insistirle en que comparta sus cosas, por raro que esto suene a las otras madres del parque. Sus cosas son suyas, y aunque yo la puedo invitar a que haga la reflexión sobre lo bello que es compartir, no puedo obligarla a compartir sus cosas con un niño que, por otra parte, le es completamente desconocido. Yo la entiendo, porqué yo tampoco comparto mis cosas(cosas tan importantes para mí como para ella puede ser ahora mismo esa "pseudobarbie", a la que ella considera su hija pródiga) con gente en la que no tengo ninguna confianza. Pero este no es el tema...
El caso es que cuando el niño seguía negociando con Júlia para que le dejara la susodicha muñeca, se acercó la mamá del niño en cuestión y mantuvimos la siguiente conversación:

Mamá del niño- Tranquila, mejor que no se la deje...porqué este niño mío ha cogido la manía de jugar con muñecas y se la estamos quitando.
Yo-Mujer... pero qué más dará con lo que juegue, si solo es un niño.
Mamá del niño-Que no, que está obsesionado con las muñecas y las princesas. Y la que más, la sirenita. Está loco por la Sirenita. Y no puede ser tanta tontería, que luego...
Yo-No te preocupes, que luego nos quejamos de que nos salen machistas los hombres... si es que los educamos así desde pequeños. Yo creo que es muy bueno que tu hijo juegue con muñecas!
Mamá del niño- Que no, que no... que lo suyo es obsesión y no es bueno...

Y dicho esto, se fue a seguir comiendo pipas al banco con el resto de madres del parque.

PROYECTO DE COEDUCACIÓN EN UNA ESCUELA INFANTIL

Esta conversación puede parecer, a priori, una tontería. Pero no lo es en absoluto. Es un fiel reflejo de como está estructurada nuestra sociedad y de los modelos que esta sigue. Durante el mes de julio estuve asistiendo a un par de cursos programados por la Associació de mestres Rosa Sensat, uno de ellos sobre coeducación. En este curso, tuvimos dos magníficas ponentes( R. kung y M. Fernandez)que nos hablaron del proyecto coeducativo que se había llevado a cabo en la escuela infantil El Tren(en la fotografía de más arriba), de la que ellas son maestras. Si os parece, voy a contar un poco como se desarrolló el proyecto, porqué creo que nos puede ayudar a cuestionarnos toda una serie de conceptos.
Aunque parezca mentira, el proyecto coeducativo surgió a raíz de un proyecto para hacer del patio un espacio más sostenible a todos los niveles. Esto supuso abrir los domingos la escuelas para que los padres pudieran ir a trabajar en los jardincitos y pequeñas huertas que se habñian creado, lo que de manera implícita permitía a las educadoras hacer todo un trabajo de valores. Con la idea de gestionar mejor el espacio, iniciaron unas pautas de observación de como se estaba aprovechando éste, del comportamiento de los niños y niñas (qué tipo de juego se desarrollaba y su duración, qué espacio ocupaban los niños y qué espacio las niñas, etc). De este trabajo de observación, el cual fue muy riguroso, se determinó la necesidad de trabajar de manera coeducativa, ya que habían observado conductas que anteriormente se les habían pasado por alto(¿será porqué estamos acostumbradas?). Esto puede parecer fuerte, porqué estamos hablando de la etapa educativa de 0 a 3 años, pero incluso en esta edad tan temprana ya se observaban claros patrones de comportamiento que era necesario rectificar, y lo más increíble es que detectaron estos patrones no solo en los niños y niñas, sinó también en las maestras y los maestros de la escuela. Lo que a grandes rasgos obeservaron fue lo siguiente:
-En los niños y niñas:
  • no jugaban a las mismas clases de juegos.
  • no usaban los mismos espacios para jugar.
  • los niños usaban más espacio físico para jugar, quedando las niñas relegadas a un rincón del patio ( es curioso, que al decir esto la ponente, me vino clarísimo el recuerdo que tengo de las horas de recreo en mi escuela. El patio era básicamente una pista de futbol-sala, que estaba siempre ocupada por los niños, mientras las niñas debíamos jugar entre la ralla del campo y la pared, un espacio verdaderamente estrecho y escaso. Recuerdo que además estábamos siempre recibiendo balonazos.)
-En los maestros y maestras:
  • uso de un lenguaje exclusivo ( es decir, mencionar solo a los niños, dando por hecho que las niñas se han de dar por aludidas. O por ejemplo, cuando se cae un botón de la bata, decirle "Ya te lo coserá mamá" o preguntar "Qué te ha puesto mamá de almuerzo?").
  • cambio de actitud a la hora de hablar dependiendo del sexo ( voz más firme y cuerpo más alejado si es niño, voz más suave y cuerpo más cercano si es niña).
  • mayor atención (controlada con cronómetro) a los conflictos surgidos entre niños.
Estas observaciones les hacen también preguntarse a qué edad se incorpora en los niños y niñas estas maneras de ser y de actuar, preguntándose si es algo cultural o puramente innato. A partir de una serie de entrevistas y encuestas a todas las familias del grupo de lactantes, se inicia también un pequeño estudio del cual se extrae que los niños empiezan el curso escolar sin mostrar ninguna actitud de un género determinado, pero que a medida que este avanza ( y especialmente después de vacaciones de Navidad y Semana Santa) se observan toda una serie de cambios de conducta en los bebés, que empiezan a seguir los clichés que marca nuestra sociedad. Esto rebela que, como es evidente, el entorno familiar tiene mucho más peso en el bebé que el entorno escolar. Finalmente, llegan a la conclusión de que alrededor del año un bebé ya ha asumido el género y rol que se le asigna socialmente por el hecho de haber nacido hombre o mujer. Se cree que el niño desarrolla una capacidad cognitiva para poder elegir o no elegir, según lo que se espera de ellos  desde una perspectiva de género. Con un añito, hemos tipificado ya a nuestros bebés.
Deciden entonces iniciar el proyecto "Gender Loops", del cual participan varios paises de la UE.  El proyecto trata de separar el grupo de dos mitades, según el sexo. A los niños se les ofrecen actividades tipificadas para niñas, y a las niñas se les ofrecen actividades tipificadas para niños. Al cabo de unas sesiones fueron introduciendo niños en el grupo de las niñas y viceversa. Este fue un proceso lento, que duró todo un curso y del cual las familias fueron muy partícipes. 
Las ponentes explicaban que el hecho de ofrecer juguetes tipificados según el género de la manera inversa a la que se suele hacer, desconcertó bastante a los niños y niñas de la escuela, ya que no sabían muy bien como actuar. Poco a poco, sin embargo, pudieron avanzar y el resultado final parece ser muy satisfactorio, ya que los juegos y el espacio del recreo ha quedado mucho más equilibrado y repartido.
En última instancia, me gustaría decir que desde mi punto de vista "sexo" y "género" son cosas bien distintas entre ellas. El sexo nos viene dado, nacemos hombres o mujeres (y hoy en día ni siquiera eso, ya que la ciencia nos ha liberado de la anatomía como destino), pero el género es el rol asignado socialmente  a cada sexo. Este rol puede ser fruto de discriminaciones, a veces tan sutiles que nos pasan desapercibidas. Creo que es muy importante que miremos a nuestro alrededor con una mirada coeducativa, ya que nos puede llegar a sorprender lo ninguneada que sigue estando la mujer en nuestra sociedad actual.



2 comentarios:

  1. Enhorabona per la reflexió!
    El génere és una construcció cultural, i com a tal, es pot deconstruir i construir-ne una de nova. Són molts i moltes les que no s'ho han parat a pensar i articles com el teu són molt importants.
    Una abraçada!

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  2. Hola Bàbara!
    Quin plaer llegir-te per aquí! Completament d'acord amb la teva petita exposició. Una abraçada per a tu també!

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